domingo, 31 de enero de 2010

HASTA NUNCA

Aquella noche,
alli en tu puerta,
fue laúltima vez que te burlaste de mí...lo prometí.
Aquellos besos fueron los últimos que pudiste saborear.
Aquellas palabras que de mí oíste
fueron las últimas que escucharás jamás.
Hasta nunca.

Pues juré jamás volver a tu lado
ni condenarme otra vez a padecer,
a perecer
a caer en ti,
por ti...
hasta nunca.

No mentía cuando dije que te amaba
más tú a mi con ese engaño me embrujaste...
pero mi hechizo más fuerte que el tuyo fue,
pues te condené.
Te hice pagar por cada lágrima,
por cada herida,
por cada gota de sangre que por tí corrió.

Y ahora me marcho,
ya te he visto padecer...
nada bueno tú me diste,
sólo este perverso placer.

Ya es hora de que te hundas
en tu maldita vanidad,
ants que estar a tu lado
prefiero a mi amada soledad.

PECADO

En la noche oscura
en su dulce abrazo helado
me arrodillo y grito:
¡He pecado!
He pecado contra ti,
oh mi amor...
he roto mi promesa,
yo no soy para ti...
...pues he pecado.
Lágrimas no caen de mis ojos
pues mi corazón ya no puede sentir
como antes lo senti
sólo me arrepiento de lastimarte así,
tú nunca lo sabrás.
Probé de sus labios la traición,
rasgué la piel del deseo,
bebí el cáliz de la lujuria perversa...
...pues soy una criatura de la noche,
he caído,
mi alma es helada como el invierno
y dudo que en mis brazos espinosos
encuentres la rosa que tú buscas,
pues en ésto me he convertido
por mi maldito padecer.
He pecado
pero miro a tus ojos
y puedo sentir tu amor
más no siento los latidos salvajes
de mi muerto corazón.
Perdón no podría pedirte,
ya no puedo sentir amor,
sólo sigo aquí esperando
agonizando de dolor
entre tus benditos brazos
que entre ellos albergan
al más perverso ser.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

TRAICIÓN

¿Cuál es mi culpa?
¿Cómo es que justificas
esta amarga traición,
que me congela hoy el alma
y me hiere el corazón?
¿Acaso no puedes verme?
lloro en la noche por ti
intento entender,
si puedo,
tu forma de pensar...
¿Es que acaso no aprendiste del pasado?
Pero jamás será así...
eres lo más bello dentro del dolor hermoso
que justifica tu traición.
¡Dime qué he hecho
para que te burles de mí!
Mira a tu pobre niña
que clama a gritos por ti
¿Te volverás a mirarla?
No lo creo, estás muy feliz así.
Eres capaz de soltarme al viento
¿no te das cuenta
del desgarrador dolor que me causas?
¿Qué he hecho para que me apuñales otra vez?
Sólo quería un poco de tu amor
un sólo abrazo tuyo,
no te pedía más...
y hoy me miras
pero yo te miro sin mirar,
atrévete a mirar mis ojos,
ellos dicen la verdad
pues llevo dentro mío un dolor
que ya no puedo ocultar.
Me duele en alma,
de verdad, mirarte y comenzarte a odiar...
¡No me condenes a ese amargo suplicio
que no quiero recordar!
No me obligues a odiarte,
en el Nombre de Dios te lo ruego,
sangre de mi sangre.
Aquí yace tu niña,
mírala una vez más
antes de que su corazón
se convierta en piedra otra vez.

viernes, 4 de septiembre de 2009

ALGUIEN DIJO

Alguien dijo que vendrías,
que estás muy cerca de mí
¿Será verdad que pronto
quizás ya te tenga aquí?

Alguien dijo que tú existes y que eres como yo...¿será que muy pronto acaso, rescatarás a este corazón?


Alguien dijo que te espere, que uno de estos días llegarás y que con un dulce sacudir violento, quebrarás mi soledad.


Alguien dijo que eres tú quien me haga levantar la mirada y que estremecerás mi mundo, reviviendo a esta alma olvidada.


Alguien dijo que sea paciente, que pronto estarás aquí y arrancarás de mí estos miedos que no me dejan vivir.


Alguien dijo que te anhele, que pronto vendrás a mí, es por eso que cada noche desde entonces espero por ti. Entre tantas esperanzas perdidas, te esperaré aquí.






lunes, 31 de agosto de 2009

DESCANZA EN PAZ, CORAZÓN

Descanza en paz, corazón,
lejos del dolor


Descanza en paz, corazón, pobre corazón traicionado, envenenado por el dulce elixir del amor que terminó por amargarte y te hundió más, mucho más de lo que te pudo elevar


Descanza en paz, corazón apuñalado
desangrándose en las manos frías de la soledad,
tu única compañera
y tu amante fiel



Descanza en paz, corazón abandonado,
y aléjate
cubriendo tu desnudez tan bella
para los ojos mortales...
...aléjate,
camina rumbo a la dulce oscuridad
y ocultate allí,
allí donde nadie te vea...


...y llora,

llora allí donde nadie oiga tu llanto
porque aunque lo escuchen
bien sabes que nadie a tí acudirá



Por cada lágrima que has llorado,
descanza en paz, corazón.






martes, 25 de agosto de 2009

ILUSA

Arriesgué mi alma
a la caricia del sol
entonando una canción de esperanza
mientras el reloj aturdía mi calma,
el frío viento revolvió mi pelo,
en pleno día,
en medio del silencio...
pobre ilusa.
Allí donde la piedra fue testigo
de mis lastimeros sollozos
contemplando mi llanto,
saboreando mis lágrimas amargas,
allí donde la mentira apuñaló mi pecho,
donde la crueldad y la nada
se vistieron de seductora felicidad
y vilmente me engañaron
asesinando mi frágil sonrisa,
donde por ella lloré
y donde me arranqué un pedazo
de corazón espinado,
te esperé...
...y jamás viniste...
pobre ilusa.


Asfixiada por el recuerdo
con el corazón oprimido,
aún con mis heridad abiertas
y el tiempo carroñero
anhelando mi sangre,
te esperé...
...y jamás viniste...
pobre ilusa.
Qué ilusa niña ilusionada
que me observa desde el espejo,
que ilusa solitaria
cuyas blancas manos frías
se desangran
tan heridas por las filosas piezas
de otra ilusión vacía,
perdida en la inerte nada.


El silencio cobarde fue tu arma más letal y perfecta,
te ocultaste en él
¡tú, estúpida mentira!
y sufrirás,
pues la soledad aprieta mi cuello
pero a ti te aplastará.
Tú, vacía cobarde.
Yo, pobre ilusa,
me marcho.
Tú ahógate
en tu inerte inmortalidad.


martes, 18 de agosto de 2009

PADECER

El mundo gira y sin parar,
ahí afuera la vida camina tan normal
llena de luz y felicidad
y nadie voltea...
...a contemplar mi padecer.
Aquí sumida en la oscuridad
cansada de tanto esperar,
odiando la eternidad
de mi anciana alma en pena
cuyo llanto nadie parece escuchar.
No hay dolor que desgarre más
que el dolor del alma que sufre
en soledad,
no hay tortura más dolorosa
que la muerte añore tanto
como la que sufre un alma en la fría oscuridad
anhelando tan sólo un dulce abrazo
que la haga despertar
y creer que aún es posible
volver a creer y a amar,
perdiendo de una vez el miedo
de nuevamente volar.